Junto a los alumnos de un curso que imparto en Barcelona sobre la arquitectura cisterciense visitamos los dos grandes monasterios cistercienses de Catalunya.

Programo por la mañana Santes Creus y por la tarde Poblet. Comeremos en la población medieval de Montblanc.

El autobús nos deja junto a la escondida fachada norte de la iglesia abacial. Me interesa mostrar los muros austeros y maltratados por el tiempo y el frío para contextualizar este magnífico templo. Prácticamente siempre los visitantes reciben como primer impacto la potente fachada oeste con el gran ventanal gótico. A mi entender esta visión no refleja de manera justa la arquitectura cisterciense de la iglesia.

Espléndida fachada occidental de la iglesia abacial de Santes Creus.
Espléndida fachada occidental de la iglesia abacial de Santes Creus.

Será después cuando a través de un estrecho pasaje lleguemos a la plaza de Sant Bernat. Y, ahora sí, comprendamos en su máximo esplendor esta fachada y lo que nos puede esperar en su interior.

Es el momento de hablar de en qué va a consistir la visita, en los objetivos y la contextualización histórica de la orden cisterciense y de este monasterio en particular.

Entramos y accedemos directamente al muy interesante audiovisual. Lo recomiendo a todo visitante que visite Santes Creus. Este audiovisual se divide en dos partes, cada una de ellas en una sala. La segunda sala es magnífica: la Sala de los monjes (que en el monasterio la llaman el Scriptorium).

Al salir iremos a la Sala capitular para detectar las diferencias entre ambas salas y el porqué de ellas.

Seguiremos por otros espacios del monasterio para acabar entrando en la iglesia.

¿Qué más decir de esta iglesia? Recomiendo leer el artículo que he publicado en la revista Cultura i Paisatge del año 2024 para descubrir la importancia de esta iglesia, esencialmente cisterciense, un templo único.

Por la tarde visitaremos Poblet. Un monasterio con todas las estancias del cuadrado monástico medieval que irá variando su tenue luz a medida que avanza la tarde invernal. Podría contar muchas cosas, pero me quedo con la magia de poder visitar el claustro al anochecer, cuando se apaga la luz y avanzan las sombras. Solo en invierno se puede visitar el claustro en estas condiciones dentro del horario de visita. Merece mucho, muchísimo la pena. Solo es cuestión de abrigarse un poco más.

Poco a poco voy compartiendo estos monasterios con más personas. Me siento afortunado de mostrarles la belleza y sus secretos a partir de mi experiencia y sensibilidad.

Claustro de Poblet al atardecer.
Claustro de Poblet al atardecer.
Galeria espiritual del claustro de Poblet al anochecer.
Galeria espiritual del claustro de Poblet al anochecer.